El Real Decreto
4/2014 incluye importantes novedades que aportan instrumentos
adicionales de negociación a las empresas y a los que las asesoramos en este
tipo de procesos, limitando la posibilidad de que los acreedores disidentes
puedan frustrar acuerdos aceptables para la mayoría, facilitando la
capitalización de deudas y la entrada de dinero fresco en la compañía, además
de aclarar aspectos relevantes de la carga fiscal y los costes vinculados a
este tipo de situaciones.